Calabaza

Disponibilidad

Las calabazas, especialmente las variedades de otoño e invierno, proporcionan vitaminas y minerales esenciales sin aportar apenas calorías.

Esta hortaliza presenta una gran riqueza vitamínica, especialmente de betacaroteno o provitamina A y de las otras dos vitaminas antioxidantes, la C y la E.

Entre sus minerales destacan el potasio, el fósforo, el magnesio, el hierro y el cinc. Aparte de poco calórica, es uno de los alimentos más medicinales de nuestra huerta.

Por su composición nutricional, la calabaza es aconsejable en todas las etapas de la vida, especialmente en la infancia, pues contribuye al buen estado de la piel, los huesos y los dientes, así como del sistema nervioso y el aparato digestivo.

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Las calabazas, y en especial las variedades de otoño e invierno como la calabaza cacahuete, son hortalizas muy apreciadas tanto por su valor nutricional como por su versatilidad culinaria. Se caracterizan por aportar una gran cantidad de vitaminas y minerales esenciales con un contenido calórico muy bajo, lo que las convierte en un alimento ideal para una dieta equilibrada, saludable y natural.

La calabaza destaca especialmente por su alto contenido en betacarotenos, pigmentos naturales responsables de su color anaranjado intenso. El betacaroteno es el precursor de la vitamina A, un nutriente fundamental para la salud visual, el correcto funcionamiento del sistema inmunitario y el mantenimiento de la piel y las mucosas. El consumo habitual de calabaza contribuye a proteger la vista, especialmente frente al envejecimiento ocular y a la sequedad de los ojos.

Además de la provitamina A, la calabaza es rica en vitamina C y vitamina E, dos potentes antioxidantes naturales. Estas vitaminas ayudan a combatir los radicales libres, responsables del envejecimiento celular, y contribuyen a reforzar las defensas del organismo. Gracias a esta combinación antioxidante, la calabaza resulta especialmente beneficiosa para mantener una piel sana, elástica y protegida frente a agresiones externas.

En cuanto a su perfil mineral, la calabaza aporta potasio, fósforo, magnesio, hierro y cinc. El potasio es esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular, así como para el equilibrio de líquidos en el organismo. El magnesio y el fósforo participan en el mantenimiento de huesos y dientes fuertes, mientras que el hierro y el cinc intervienen en procesos clave como la formación de glóbulos rojos y el fortalecimiento del sistema inmunitario.

Otro de los grandes beneficios de la calabaza es su alto contenido en agua y fibra, lo que la convierte en un alimento muy digestivo y saciante. Su consumo favorece el tránsito intestinal, ayuda a prevenir el estreñimiento y contribuye a mantener una buena salud digestiva. Por este motivo, la calabaza está especialmente indicada en dietas suaves, en personas con digestiones sensibles y en procesos de recuperación.

A pesar de su sabor dulce y agradable, la calabaza es una hortaliza muy poco calórica, lo que la hace ideal para dietas de control de peso. Aporta energía de forma gradual sin provocar picos de glucosa, ayudando a mantener una sensación de saciedad durante más tiempo. Esto la convierte en una excelente aliada en planes de alimentación saludable y equilibrada.

Desde el punto de vista medicinal y preventivo, la calabaza ha sido tradicionalmente considerada uno de los alimentos más beneficiosos de la huerta. Su consumo regular puede ayudar a reducir la inflamación, mejorar la salud cardiovascular y apoyar el correcto funcionamiento del sistema urinario gracias a su efecto diurético suave.

Por su completa composición nutricional, la calabaza es un alimento aconsejable en todas las etapas de la vida. En la infancia, contribuye al desarrollo adecuado de huesos, dientes y sistema nervioso. En adultos, ayuda a mantener la vitalidad y el bienestar general, y en personas mayores resulta especialmente adecuada por su fácil digestión y su aporte de nutrientes esenciales.

En la cocina, la calabaza cacahuete destaca por su textura cremosa y sabor suave, lo que permite utilizarla en una amplia variedad de recetas: cremas, purés, asados, guisos, salteados e incluso elaboraciones dulces. Su versatilidad la convierte en un ingrediente básico tanto en la cocina tradicional como en la moderna.

En definitiva, la calabaza cacahuete no solo es una hortaliza sabrosa y versátil, sino también un alimento altamente nutritivo, saludable y beneficioso para el organismo. Incorporarla de forma habitual en la dieta es una manera sencilla y natural de cuidar la salud y disfrutar de los productos de la huerta en su máximo esplendor.

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